domingo, 25 de enero de 2026

Los peligros de socializar

De niña aprendi a conformarme y agradecer lo que se me daba, siempre. Con los años entendi, que todo aquello que debia agradecer eran cosas que muchos niños daban por hecho. 


Que existieron "obligaciones" que yo no debía tener. Pero, quien era un niño en los 80's-90's para cuestionar la autoridad ? . Felizmente, hay muy pocas cosas que me llegan a la mente de esa parte de la infancia en que se supone ya podía tener recuerdos felices. 


No tengo siquiera recuerdos en fisico.

En cuanto tuve independencia, me hice la tarea de construir para mi ese mundo feliz que siempre quise. 


Un Mundo Feliz. Así precisamente se llama la novela de Aldous Huxley; un mundo predecible, sin dolor, sufrimiento ni penas, sin estrés laboral ni sorpresas. Sin obligaciones familiares. Sin familia. Con humanos diseñados en laboratorio que llegaban al mundo con un propósito preestablecido. Sin necesidad de amigos, o una red que te apoye, o que te inspire cariño, amor, deseo. 
Un mundo que es ficción en una novela adelantada a su época. Pero que nos presentaba los evidentes peligros de sentir, amar, de socializar. 

De pensar en alguien y sonreir al recordar aquella conversacion frente a un cafe, aquel secreto que te confeso, ese libro o esa canción ambos aman y que les genera la dulce alegría de la complicidad. Esos chats durante los descansos en el trabajo, cuando piensas en algo gracioso, o a media noche, con ese amor que hace que tu corazón se acelere  o  con ese amigo/a que valoras solo por existir y acompañarte, más que por lo que tenga. 


Y todo eso es un evidente peligro ya que, esa persona que llega a formar parte de tu vida un dia puede dejarte para siempre. Por voluntad propia o porque simplemente, su cuota de vida en este mundo se termina. Y sea por una u otra razon, tu te quedas sin un cierre. Tu cuerpo y tu mente entran en un duelo y no sabes cómo  otra vez lo que alguna vez construiste, aunque sea emocionalmente, con esa persona que nunca volverá. Hasta que finalmente, encuentras de nuevo el camino. Aprendes y bloques  tu corazón, o se repite el ciclo con alguien más porque jamás dejamos de sentir, de esperar, de confiar ya que somos humanos.

Es agotador. Duele. Aunque sea parte de la vida. 

Necesitamos por eso, dejar de hacer amigos.
Olvidar que existe un núcleo familiar. Dejar de sentir amor o empatia por otras personas. Dejar de llorar, sufrir al ser abandonados injusta o súbitamente. 
Dejar de sentir dolor ante el abandono y la negligencia. Proteger nuestro corazon de todo aquello o todo aquel que lo rompa irremediablemente, porque un dia decidio alejarse para siempre sin prepararte para ello, sin explicaciones. 

Ojalá fuera tan sencillo como esto. Pero es imposible en un mundo como este. 

Ojalá pudiéramos diseñar un mundo perfecto, feliz, donde no exista un propósito mas que buscar. Ni alguien a quien extrañar. 

Una distopia que es mas fácil de sobrellevar que la cruda realidad. 

PD: les recomiendo lean este libro; y se sorprenderán  (con lo mucho que desearían un mundo así, sin malos recuerdos ni dolor) 

Soy un fraude…lo siento

Hola a todos , después de tanto tiempo ..

Si más no recuerdo, la última entrada data de cuando ya había nacido mi hija. O sea, unos 8 años. 

Lamento decirles, que en constancia suelo ser un fraude. 

Pero tengo noticias. 

Demasiadas. 

Aunque esté medio es, para muchos parte de la prehistoria, y debería ser un podcast (ya lo estoy gestionando) una historia de instagram (las detesto, pago para que manejen mi Instagram comercial, el personal no lo borro por inercia) o algún post simple; o tal vez un vídeo de un minuto en TikTok (basicamente me vencieron y tengo dos cuentas en TikTok ) para variar, Twitter cambió de piel varias veces luego de nombre, ahora es X ( que horror….) y el mundo es otro ; per lo cierto es que estas páginas formaron parte de mi vida y no quiero que mueran. Y reflejaron una época muy dura de ella. Incluso iniciamos cuando aún estaba en Buenos Aires estudiando y trabajando. 

Quisiera tener mas tiempo para hablar de todas las aventuras y desventuras por las que ha pasado un alma pasional como la mía en los últimos 8 años  pero hay momentos que quisiera evocar  (como los que viví con mi padre en sus últimos años, los momentos hermosos en la crianza de mi hija, el conocer a más colegas en el trabajo, nuevos amigos, otros lugares en que trabajé, otros proyectos, etc) …y hay otros que quisiera olvidar para siempre, como la pandemia de COVID. 

He releído cada entrada y a veces pienso que ya no soy esa persona que escribió alguna de ellas. Una tuve que borrarla. No sabría explicarles las razones. 

La maternidad le ha dado otro sentido a mi vida y a mi femineidad. Me ha hecho madurar, tener un propósito más profundo que solo ser feliz conmigo misma. Que de paso, ese debería ser el propósito de todos, no depender de nadie para ser felices. Pero es que, ser padre, te hace pensar más allá en los hechos de la vida, te impide detenerte . Es mi experiencia. No intento influenciar a nadie. 

Termino de escribir esto, a las 4:00 AM, sin poder dormir y leyendo “Limpia” ( de Alia Trabucco)  en la kindle  y a pesar que estoy intentando dejar las pantallas blancas en la noche. Porque cuando escribes, a veces es así, la inspiración llega de las vivencias que estás rumiando distante el día, o simplemente es ese mosquito que entró por la ventana y zumba en tu oído, el ruido del aire acondicionado, la idea que quisiste decir y no encontrabas palabras, e incluso la respuesta adecuada a esa frase que te tomó por sorpresa una semana atrás….y el último mes, fue difícil. 

Tal vez, eso me hizo volver acá. No lo sé. 

La nostalgia es traicionera. No la escuchen siempre. 

Las personas que pasan por nuestras vidas, dejan cicatrices. Nada puede borrarlas. Dejan huellas que se transforman en un camino nuevo . Dejan mella, de alguna forma aunque pretendas ignorarles, por dignidad, si fueron malas experiencias. Pero cuando su presencia ha logrado algo positivo en tu vida, por su puesto que también la cambian,  y para bien y se vuelven parte de tu historia 

Aquella historia que contarás una y otra vez, a quien desee escucharla. O leerla. 

Así que, nos  leeremos pronto .