Miren, cuando se trata de amor y relaciones en general, las cosas no han cambiado para nada.
La chaviza le puede poner todos los nombre digitales que quieres (gaslaiting, loveboombing, orbiting, etc , etc …está bien escrito esto ? ) pero las dinámicas de poder en el amor, no cambian.
Justo , se cumplía en estos días de marzo el “aniversario” por así decirlo de una relación que tuve con alguien, que fue formal y bastante inocente por mi parte ; porque así eran las cosas aún para mí a mis entonces 20 años. No había tenido un novio, más que romances adolescentes de unos meses; pero el tenía (aquí vamos, el tema de siempre) una ex. Y era un joven foráneo, un par de años mayor que yo. Que según mis amigos cuando yo hablaba me miraba extasiado (yo no me daba cuenta); esto ocurrió hace 25 años en la U, cuando estábamos en los primeros años de la carrera.
Sin celulares. Sin redes sociales. Sin fotos digitales aún . Teniendo que esforzarte mucho aún para conseguirlo todo.
Salimos por 6 meses, todo bien.
Pero de repente él empezó a cambiar.
No hubo intimidad, mas que muchos besos. Alguno más apasionado que otro. El vivía solo (recordemos que era foráneo) así que era más fácil que ocurriera pero lo cierto es que nunca pasó y yo no había estado nunca antes con un hombre.
Hasta que , me enteré que se veía a escondidas con su ex. Fue pues, humillante pero por respeto a ella me reservaré los detalles. Que todos supieron (y hasta hoy recuerdan y me gastan con eso jajaja) y un día, me enteré que iba a ser padre.
Se me vino el mundo encima. Aquel día que lo supe , fue todo un drama y los días siguientes . En resumen, debido a las consecuencias de mi decepción fui en condición etílica a una clase de Semiología práctica , mi maestro de práctica me regañó (pero le pedí disculpas después y me perdonó, tuve suerte) terminé en la urgencia del Teodoro Maldonado Carbo porque me intoxiqué con un encebollado que me dieron mis colegas “para que se me pase”.
En fin , pasaron los días . Un par de meses más .
El seguía con ella. Y yo seguí mi camino . Sin publicaciones (no había donde) sin indirectas (no había donde ponerlas) solo evitando ver, corriendo después de clases a mi casa a diario, llorando en el baño de vez en cuando y evitando que se me note.
Y un día, sin razón alguna , sin darme tiempo de reaccionar en uno de los pasillos muy largos y oscuros de la Escuela de Medicina donde cualquiera se perdía me tomó por las muñecas, me llevó a lo lejos y evitó que me vaya. No recuerdo el contexto de cómo empezó a hablar , solo que yo forzajeaba para irme y entonces me miró intensamente . Y me dijo, con voz muy clara : “YO TE AMO”.
No espere un beso , un abrazo , una reacción. Le pedí con firmeza que me suelte y tomando los pedazos de mi corazón roto comencé a caminar y le dejé ahí. Porque era imposible que me sienta feliz de que un hombre que iba a ser papá me diga que me ama.
Al otro día , sin saber porqué (porque fue muy estúpido) fui a su departamento. Mi mejor amiga me repetía a diario que nunca se me ocurra volver y peor sola. Pero es que a veces tu cerebro necesita un cierre real. Y cuando llegue, él me recibió muy bien . Pero no estaba solo. Ella se había ido a vivir con él. No armo un escándalo, nos dejó hablar y se quedó en la habitación. Fue incómodo y raro , pero aún hoy respeto mucho que ella haya permitido que hablemos. El me abrazó , me besó . Repito: ella estaba ahí , apenas a unos metros, separada por una pared y embarazada de él , así que yo me sentía miserable pero después el calor del momento me hizo que me deje llevar y entendí que ella siendo tan joven como nosotros tuvo la madurez de hacerse un lado un momento porque ambos necesitábamos dar un fin a nuestra historia. Me pidió perdón mil veces. Yo lloré mucho en sus brazos . Y nos despedimos. Me dijo que nunca dejaría de amarme.
No sé si fue así amigos, o solo la emoción del momento. Pero él volvió a mi vida. Si , continuó con ella, tuvieron 4 hijos. Una buena vida. Aún hablamos los tres. Las heridas se sanaron.
Y el, siempre que puede, me dice que solo puede confiar en mí. De hecho , soy su médico.
El “te amo” más sincero que recibirás es de aquel que sabe que irremediablemente ya te perdió.
- para ti, gracias por tanto, S.










