martes, 22 de septiembre de 2015

MIEDO....

Miedo .
A que le temen ustedes ??




Cuando éramos niños, la mayoría le temíamos a la obscuridad. Nadie sabe ni vio nunca al "coco" así que el miedo a ese ente es mas bien un mito urbano mal infundado; también le temíamos a los ruidos raros y fuertes, por ejemplo a los relámpagos. Nuestros padres nos obligaban a temerle a los extraños ("si te portas mal le digo al policía, al de las frutas, al señor de la carretilla, etc, que te lleve")  y a los doctores ("cállate o le digo al doctor que te ponga una inyección") . No se si los niños de ahora, tan metidos en internet donde ven de todo a veces sin control de sus padres y que están acostumbrados a todo le teman aun a esas cosas.
Hay algo a lo que aun le temo y es la película El Exorcista. No hay forma aun de que la vea sola o con las luces apagadas. Temo a las alturas. Me he subido a muchos aviones, no tengo problema con eso, pero si estoy en un balcón o en el piso alto de un edificio y miro hacia abajo, siento un vacío en el estomago y me tiemblan las piernas. Y creo que es todo a lo que temo, cuando me refiero a lo que en realidad no puede hacerme daño y esta solo en mi imaginación. Por que existen otros motivos para temer.


La mayoría de nosotros tenemos miedo de la gente y con razón. Tememos a lo que dicen de nosotros, manejamos nuestra vida en base a las opiniones de los demás por que, lamentablemente es inevitable. Algunos hemos tratado de no dejarnos dominar por la crítica pero esta tan arraigada a nuestra cultura que por evitarla terminamos cayendo en el juego de los demás y haciendo, básicamente, lo que ellos esperan ver.

Trabajé en un lugar por las tardes donde la jefa de área me decía siempre "doctora, use mandil. Usted se ve muy joven, no parece doctora. Hay que ser y parecer".

Aquello no me hubiera molestado si no me lo hubiera repetido varias veces, a cada momento. Y muchos de mis colegas en ese lugar, hombres y mujeres no usaban el mandil blanco, así que me parecía innecesario. Luego supe, como siempre se riegan los chismes, que ella sentía que las mujeres jóvenes íbamos ahí a coquetear. Sinceramente hubiera preferido que me diga la verdad y no que me la solape con tonterías haciéndome sentir inexperta y tonta.




El temor a las críticas no deja que nadie avance y se estanque en una forma de actuar que no siempre es la correcta. Las críticas evitan que la gente sea emprendedora y espontánea y que busquemos una mejor forma de hacer las cosas. El temor a lo que dicen de otros, no nos deja superarnos porque la mayoría de esas críticas son realizadas a nuestras espaldas y no frente a uno, cuando esta última es la estrategia correcta para que las usemos a nuestro favor. Si tu jefe directo te dijera siempre en tu cara "mira Fulano, creo que tu trabajo es mediocre y no das lo suficiente. Los clientes se quejan de ti, tu debes hacerlo mejor, hazlo de tal o cual forma" tu sentirás que te agitan el mundo y que te lanzan de una bofetada al piso pero lo  siguiente que pasará es que lo harás mejor. Cambiarás invariablemente. Claro, eso si tienes la suficiente madurez  para aceptar tus errores y no ser tan "sobrado" como para "resentirte".
SI es posible sobrevivir a las criticas constructivas, aunque nos duelan u ofendan

Pero sin embargo, lo que pasa casi siempre es distinto. Si estas haciendo mal algo, como te enteras ?? Lo escuchas como un chisme de pasillo. Y cuando llego al pasillo, llego distorsionado y lleno de otras mentiras, además de las risitas mal intencionadas de la gente que te lo contó. Ahí radica el problema de la mediocridad porque ese mal comentario solo logra llenarte de mala vibra y dudas sobre tu calidad profesional. Eso sin contar que muchas veces el chisme incluye meterse en cosas de tu vida personal o tu forma de ser fuera del trabajo, que no son ciertas la mayoría de las veces y que aunque lo fueran no tienen porque ser de la incumbencia de nadie mas. Pero desgraciadamente así se manejan muchas compañías y empresas, con poca seriedad y en base a los chismes que son escuchados por los superiores. Es una lastima.
Pésima costumbre y muy atribuida a las mujeres, es el destruirse unas a otras con chismes y cuentos.  

Si, además de a El Exorcista, a las alturas y a veces a la soledad, le temo a la maldad de la gente. A quienes critican tu vida por envidia, a quienes cuestionan tus acciones sin ver las suyas primero y a quienes señalan con sorna o burla tus problemas sin además ofrecerte una solución a los mismos. Eso es a lo que mas le temo en la vida, porque a este tipo de gente aunque quieres combatirla no puedes hacerlo solo pues generalmente consiguen otros aliados de su misma naturaleza y son una legión muy grande. Muchas veces terminan venciéndote y tu, por salud mental, te tiendes que retirar a buscar otros horizontes.

Pero si crees firmemente que no eres uno de ellos, alejarte es lo mejor. Y a la vez, ir identificando en tu nuevo rumbo a otros como tu para hacer un grupo cada vez mas grande. Puede que un día, esa nueva legión de personas que no critica destructivamente, que enseña y ayuda y no solo cuestiona, que cree que si se puede cambiar la mentalidad mediocre de las personas en beneficio de todos, llegue a dominar el mundo y el chismoso crónico, el envidioso y el mediocre lamebotas sean desterrados de nuestra cultura.

Teme a la gente y a sus prejuicios. Ellos hacen mas daño que la obscuridad.

- Esta entrada va dedicada a todo aquel que un día hablo a espaldas de alguien o que miro la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el suyo. Felicidades. Con su acción solo dieron un paso atrás en la vida; pero siempre estarán tiempo de enmendar las cosas-



viernes, 24 de julio de 2015

Malos modales. Tu mama nunca te enseño a saludar ??



Cada día el Ecuador me sorprende mas. Cuando uno sale fuera del país (así sea solo a países fronterizos que se supone no son muy distintos al nuestro) invariablemente compara. Y a veces las comparaciones nos hacen decepcionarnos porque tal vez esperamos que al volver la cosas sean mejores pero no siempre es así. Peor si te vas fuera del continente, cosa que aun no he podido pero que familiares y amigos me han contado, el escuchar el comportamiento e interacción de quienes viven en ciertos países europeos por ejemplo, nos hace pensar que somos unos cavernícolas sin cultura.


Aparte de la apatía y el quemeimportismo por hacer la cosas bien -lease mejor quemechuchismo- que son cosas que prevalecen en nuestra cultura por mas "revolucionados" que nos quieran decir que estamos ( jejeje… ) hay algo que cada día esta peor y se trata de los modales de la gente y el trato diario con los demás.Y no me mal interpreten que no es que yo me crea la hija de Carreño ni una filántropa y de hecho me encanta reírme a carcajadas, contar cachos patanes, decir malas palabras hasta cuando me golpeo el dedo chiquito con el mueble - es un derecho constitucional - o pegarle una hermosísima puteada a mis hermanos/ amigos/ colegas cuando me colman el plato. Eso sin contar las innumerables puteadas (mentales,claro, mentales) que se han ganado mis amados pacientes (mentalmente repito con Dios como mi testigo !) cuando me salen con cosas como que dejaron de tomar sus medicamentos porque "leyeron en internet que hace mal tomar tantas pastillas"....Pero, por el amor de Dios....hay cosas que todos deberíamos de hacer por respeto a los demás...

La mala educación, malas maneras y malas costumbres a veces forman parte de nuestro vivir diario, tanto así que ni cuenta nos damos. Por ejemplo:

- Interrumpimos al hablar : tenemos esa pésima costumbre, tanto así que no lo notamos. Cuando viví en Chile no me daba cuenta aun porque atendía demasiados pacientes para notarlo y mis reuniones sociales eran con ecuatorianos (que hacían lo mismo) pero cuando fui a a Buenos Aires me di cuenta de mi pésima costumbre luego de que me mandaran al carajo varias veces cuando era residente posgradista. "Que no ves que estoy hablando ?? " me dijeron con furia varias veces ...me metía en conversaciones cuando quería informarle a alguien sobre algo; decir, si dos personas estaban hablando y quería decirle algo a una de ellas, simplemente interrumpía. Poco me importaba que esas personas estén hablando, yo quería decir lo mío. O sea, yo sabia que lo mío también era importante pero lo correcto es esperar a que esas personas dejen de hablar o si es una emergencia -tipo algo se incendia o alguien se muere- decir "perdón que interrumpa pero debo informar que ..." Es lo correcto, incluso en conversaciones con mas personas. Pero por eso no entendemos ni comprendemos nada ni dejamos que otras personas lo hagan ya que interrumpimos siempre .

NO interrumpas al que habla !


- No escuchamos : A mi puerta, o en el pasillo del hospital, o cuando salgo del consultorio al baño, o en cualquier momento, todos los días se me cruzan pacientes preguntando donde queda laboratorio, rayos X, electrocardiograma, el consultorio de fulano, megano o sultano (que ya visitaron 100 veces) ...eso no seria un problema pero luego veo que a más de la ordenes médicas que no han leído (donde se especifica la hora y el día de dicho estudio o el nombre del próximo medico) está un papel escrito por el medico que indica todo lo que tenía que hacer. Papelito olvidado que ni siquiera leyeron y que YO debo leerles. Papelito que el ultimo medico que los vio, les escribió como instrucción. Pero como no prestaron un segundo de atención en la consulta no supieron que hacer hasta ese día y se les paso la cita...obvio, se que hay colegas mal llevados que no los guían. Pero si YO soy el enfermo, YO debo también preocuparme por lo que tengo que hacer después de ver al doctor. O no ?

Si usted no entendió, pida que le expliquen. NO exija con gritos lo que no pidió antes.






Y así con todo en la vida. Si no podemos sacar un préstamo quirografario porque no sabemos entrar a la página web, deberíamos preguntar o buscar un contador que nos ayude y no solo despotricar contra el mundo que todo es "tan difícil". En la Caja del Seguro, los mismos guardias de seguridad llevan a los pacientes a las computadoras y les enseñan (poniendo un mínimo de atención) a usar el servicio. No hace falta gritar y llegar predispuesto a la violencia con los funcionarios públicos que intentan hacer su trabajo. Si no conocemos una calle, deberíamos poder preguntar a alguien. Y anotar, si se nos olvida.  Si queremos comprender, debemos callarnos, dejar de quejarnos y escuchar.

- No saludamos : será porque, en el año de mil novecientos que les importa, cuando yo era niña y mi madre me llevo varias veces a su trabajo porque no tenía donde dejarme lo primero que me decía al entrar era "saludas carajo o te castigo" . Pero me choca que alguien se me cruce en el pasillo y me salga con de una con un "oiga niña el ascensor ???" O el tipo grosero que un día me dijo "no ve que el aire acondicionado no sirve, vaya a hacer algo !" -nótese: ni un buenas tardes, por favor o gracias-


 Soy de la idea de que, si en casa no nos enseñaron a saludar o dar las gracias, alguien nos lo tendrá que enseñar alguna vez. No se como hay personas que no pueden vivir sin esas dos buenas costumbres y encima molestarse si otro se los señala . Y he ahí otro gran problema nuestro : somos tan "sobrados" que nos molestan las críticas y nos "resentimos" (el "resentido" es el peor atrasa pueblos que existe)


- No tocamos la puerta: que tengas que cerrar una puerta con llave porque NADIE puede tener la delicadeza de tocar antes de entrar, es de todos los días. Entre consulta y consulta debo levantarme, cerrar la puerta con seguro y volverla a abrir y volverla a cerrar con seguro porque a pesar de que tengo que semi-desnudar al paciente para examinarlo otro llega y simplemente entra a preguntar cualquier cosa. Les gustaría que alguien que no conocen los vea semidesnudo o si eres mujer en una mesa ginecológica con las piernas abiertas ?


Insisto con la educación del hogar, si eras tan mal educado para entrar al cuarto de tu hermano o padres sin llamar, seguro lo harás en cualquier otro lado y no esperes que todos los seres humanos te toleren.

- No pedimos disculpas . El domingo pasado fui a un centro comercial, cosa que hago muy poco porque no tengo tiempo, y pensaba que talvez era mi poca costumbre por ir pero estaba tan espantada que no veía la hora de irme. Mis hermanos y yo estábamos en el patio de comidas y me canse de tropezarme con niños y sus padres. Los niños ni se inmutaban -pero son niños, ellos tienen que ser enseñados- sin embargo sus padres ni siquiera decían un "disculpe por que mi hijo le tropezó, grito, piso el pie, hizo caer su cartera.." Etc . Nada. Lo peor fue cuando me toco ir al baño y hacer fila -no se porque rayos se demoran tanto las mujeres en el baño- y ver que a una pobre embarazada también la hacía y NADIE le dejaba pasar antes; y como cereza del pastel una de las mujeres que iba delante con su "educado" hijito de unos cinco años vio claramente como este le dio varios "sablazos" en su barriga de unos 8 meses de embarazo con una espada de juguete. Yo, espantada, esperaba por parte de la madre un "perdón señora" y un carajazo al infante, pero solo vi que lo jalo de la mano y le dijo "ven Luis cuidado te resbalas". Ni una sola disculpa ni sonrojo de vergüenza. Finalmente una señora de edad que iba delante de todas le cedió su puesto a la pobre embarazada que tenía una cara de ya hacerse encima así que ni se preocupo de la grosería de este pequeño.....supongo que estos niños más adelante pensaran que es normal atropellar e importunar a las personas en sitios públicos sin siquiera excusarse, siendo unos adolescentes. Y de adultos se convertirán en los típicos patanes que no te dejan pasar una escalera por ir hablando por celular o que se te cruzan en el tránsito sin ceder espacio o que te roban lugar cuando quieres estacionarte.
Lo mismo en el trabajo; no falta el que te presta algo y no lo devuelve o el que pide favores a cambio de algo. Y ni siquiera una disculpa por dañar tu propiedad o quitarte tu tiempo. Eso empieza por casa ( y seguimos con eso, pero es verdad ) Si de pequeño no te enseñaron a disculparte con tus hermanos o tus propios padres por ser grosero, dañarles algo o mentir, es difícil que lo hagas con quienes no conoces.


Y así, existen tantas actitudes que -incluyéndome, porque no soy perfecta - molestan a nuestros congéneres. Tal vez el truco sea prestar atención y ver que es lo que molesta de nosotros a quienes nos rodean y no porque sea tan importante la opinión de los demás acerca de nosotros mismos sino porque hay algo que no debemos olvidar : en algún momento nos tocara estar del otro lado y no se debe hacer a unos lo que no queremos que nos hagan.


Existen otras actitudes que te parecen descorteces entre los que te rodean o incluso de ti mismo ?? Cuéntamelo .
No estamos solos en el mundo. Necesitamos mejorar nuestro trato con los otros.

-Dedicado con cariño esa señora que un día no muy lejano llego tarde a su consulta en mi hospital, aún así fue atendida y luego nos grito y llamo ineptos a todos los del servicio de Cardiología y Estadística diciendo que no le habíamos solicitado sus estudios por sistema. Pero que al buscar sus datos ella no se había dado cuenta que nos estaba dando la cédula y número de historia clínica del marido y no el suyo. Que la fuerza la ilumine-

domingo, 19 de julio de 2015

“OJALA PUDIERAMOS VOLVER EL TIEMPO ATRÁS”… pero, para qué ?






No, no quisiera volver a pasar por eso. Tenemos que añorar el pasado ? No precisamente. Solo recordarlo, pero no esperar que vuelva, no vivir a través de él. No quisiera volver a ser una niña solitaria, no quisiera revivir los problemas familiares, las necesidades económicas, la angustia de mi mama cada año cuando tenía que inscribirme en la escuela y no le alcanzaba. No quiero ver sufrir de nuevo a mi mama.




No quiero volver al colegio y tener que pasar todo un año con el mismo uniforme. No quisiera que mis amigas se vuelvan a burlar de mi por ser muy delgada, perderme todas las fiestas por no tener un vestido. No quiero volver a sentir prisa por crecer. No quiero volver a sentir el miedo que tenia el primer día en la universidad y todas las clases practicas con el insoportable hedor de formol de los cadáveres, revivir mi angustia al ver como se disecaba el cadáver de un niño y volver a pensar "no puedo hacer esto, no lo voy a lograr nunca". No quiero volver a sentir lo que sentía en esos días, que no podía lograrlo, que era mejor abandonarlo todo.
NO, otra vez...
No quiero tener miedo de nuevo por tocar un paciente vivo por primera vez. No quiero llorar de nuevo por el primer paciente a mi cargo que murió, aunque haya estado muy grave y no se pueda hacer nada. Me niego a volver a sentir que alguien puede morir por mi culpa.
No quisiera volver a pasar mi primera decepción amorosa y las siguientes; volver a sentirme sola, como si los errores hubieran sido solo míos y no fue así. Me niego a volver a sentir que yo soy la culpable de que alguien haya decidido no amarme.
Solo quiero olvidar y dejar ir..
No estoy dispuesta a ver morir a mi tío y a mis abuelos otra vez. No quiero tener esa sensación de impotencia de nuevo, aunque se que otro de los que amo, algún día también morirá. No quiero revivir la partida de quienes aun deseo conmigo.


Por qué querría pasar por todo eso de nuevo??

Y es que los días felices fueron muchos, inolvidables, irrepetibles; pero van acompañados de también de tristeza. Todo va de la mano. Ojalá pudiéramos seleccionar en nuestra mente solo los recuerdos felices pero todos sabemos que al recordar algo hermoso inevitablemente llegan también a la mente todas esas cosas que nos hicieron sufrir. Por que el mundo no es así de fácil. Y si existiera la tan ansiada maquina del tiempo, para volver a los que amamos y se fueron, para volver a lo que nos hizo felices, también estarán ahí las decepciones, enfermedades y tristeza. Tendríamos que aceptar todo el paquete junto y no, no estoy dispuesta a regresar a eso.
No quiero llorar otra vez por los que se fueron. No deseo esa sensación otra vez
Una vez escribí que debemos atesorar nuestros recuerdos porque ellos nos hicieron lo que somos hoy. Porque son nuestros tesoros mentales. Pero recordarlos no es igual que vivir a través de ellos . Es necesario vivirlos y dejarlos ir. Porque así debe ser.


Leí un artículo hace poco sobre una escritora que presenciaba una reunión de ex compañeras de colegio en un café. Una de ellas dijo , "¡Salud por los años compartidos, ojalá pudiéramos volver el tiempo atrás!” en el brindis. La escritora no estuvo de acuerdo ya que revivir el pasado no estaba entre sus prioridades y se pidió una copa de vino para, silenciosamente brindar por lo inverso: "salud por las amigas y por el tiempo que, felizmente, NO vuelve"
 
Amo cada día de mi vida por su amanecer, su atardecer, su anochecer y su madrugada. Porque así como viene, se va. Y porque eso me recuerda que nada es tan malo porque nunca dejaran de transcurrir las horas y luego lo malo terminara, de una forma u otra.

Así es como debe ser y así será, siempre.




- Inspirado en un artículo de la revista Hogar de junio 2015, "La Maquina Del Tiempo" de la escritora quiteña María Fernanda Heredia; me hubiera gustado estar en ese café con ella aquel día ; y dedicado a los amigos, enemigos, amores y demás que deje en el pasado. Quédense ahí, por favor -


 
Adios a los buenos tiempos vividos...y a los malos tambien