domingo, 29 de marzo de 2026

El “te amo” más sincero que te darán

Miren, cuando se trata de amor y relaciones en general, las cosas no han cambiado para nada. 

La chaviza le puede poner todos los nombre digitales que quieres (gaslaiting, loveboombing, orbiting, etc , etc …está bien escrito esto ? ) pero las dinámicas de poder en el amor, no cambian. 

Justo , se cumplía en estos días de marzo el “aniversario” por así decirlo de una relación que tuve con alguien, que fue formal y bastante inocente por mi parte ; porque así eran las cosas aún para mí a mis entonces 20 años. No había tenido un novio, más que romances adolescentes de unos meses; pero el tenía (aquí vamos, el tema de siempre) una ex. Y era un joven foráneo, un par de años mayor que yo. Que según mis amigos cuando yo hablaba me miraba extasiado (yo no me daba cuenta); esto ocurrió hace  25 años en la U, cuando estábamos en los primeros años de la carrera. 

Sin celulares. Sin redes sociales. Sin fotos digitales aún . Teniendo que esforzarte mucho aún para conseguirlo todo. 

Salimos por 6 meses, todo bien. 

Pero de repente él empezó a cambiar.  

No hubo intimidad, mas que muchos besos. Alguno más apasionado que otro. El vivía solo (recordemos que era foráneo) así que era más fácil que ocurriera pero lo cierto es que nunca pasó y yo no había estado nunca antes con un hombre. 

Hasta que , me enteré que se veía a escondidas con su ex. Fue pues, humillante pero por respeto a ella me reservaré los detalles. Que todos supieron (y hasta hoy recuerdan y me gastan con eso jajaja) y un día, me enteré que iba a ser padre. 

Se me vino el mundo encima. Aquel día que lo supe , fue todo un drama y los días siguientes . En resumen, debido a las consecuencias de mi decepción fui en condición etílica a una clase de Semiología práctica , mi maestro de práctica me regañó (pero le pedí disculpas después y me perdonó, tuve suerte) terminé en la urgencia del Teodoro Maldonado Carbo porque me intoxiqué con un encebollado que me dieron mis colegas “para que se me pase”. 

En fin , pasaron los días . Un par de meses más . 

El seguía con ella. Y yo seguí mi camino . Sin publicaciones (no había donde) sin indirectas (no había donde ponerlas) solo evitando ver, corriendo después de clases a mi casa a diario, llorando en el baño de vez en cuando y evitando que se me note. 

Y un día, sin razón alguna , sin darme tiempo de reaccionar en uno de los  pasillos muy largos y oscuros de la Escuela de Medicina  donde cualquiera se perdía me tomó por las muñecas, me llevó a lo lejos y evitó que me vaya. No recuerdo el contexto de cómo empezó a hablar , solo que yo forzajeaba para irme y entonces me miró intensamente . Y me dijo, con voz muy clara : “YO TE AMO”. 

No espere un beso , un abrazo , una reacción. Le pedí con firmeza que me suelte y tomando los pedazos de mi corazón roto comencé a caminar y le dejé ahí. Porque era imposible que me sienta feliz de que un hombre que iba a ser papá me diga que me ama. 

Al otro día , sin saber porqué (porque fue muy estúpido)  fui a su departamento. Mi mejor amiga me repetía a diario que nunca se me ocurra volver y peor sola.  Pero es que a veces tu cerebro necesita un cierre real. Y cuando llegue, él me recibió muy bien  . Pero no estaba solo. Ella se había ido a vivir con él. No armo un escándalo, nos dejó hablar y se quedó en la habitación. Fue incómodo y raro , pero aún hoy respeto mucho que ella haya permitido que hablemos. El me abrazó , me besó . Repito: ella estaba ahí , apenas a unos metros, separada por una pared y embarazada de él , así que yo me sentía miserable pero después el calor del momento me hizo que me deje llevar y entendí que ella siendo tan joven como nosotros tuvo la madurez de hacerse un lado un momento porque ambos necesitábamos dar un fin a nuestra historia. Me pidió perdón mil veces.  Yo lloré mucho en sus brazos . Y nos despedimos. Me dijo que nunca dejaría de amarme. 

No sé si fue así amigos, o solo la emoción del momento. Pero él volvió a mi vida. Si , continuó con ella, tuvieron 4 hijos. Una buena vida. Aún hablamos los tres. Las heridas se sanaron. 

Y el, siempre que puede, me dice que solo puede confiar en mí. De hecho , soy su médico. 

El “te amo” más sincero que recibirás es de aquel que sabe que irremediablemente ya te perdió. 


- para ti, gracias por tanto, S. 

jueves, 12 de marzo de 2026

El no era para mí . Ni yo para él

 Tal vez, alguien por ahí necesita escuchar esto. O Talvez no .

“- Dime. Yo sé que todo es reciente, pero por todo lo que me has contado: Si supieras que nunca más le volverás a ver, que jamás volverá a llamarte si tuvieras esa certeza…pero tuvieras solo una oportunidad de hablar con él, o enviarle un mensaje con alguien …lo harías? 

- No me preguntes eso. Hoy no. 

Solo sé que lo amo. Que lo extrañaré . 

Que soñaré con él muchas noches. 

Que lloraré de vez en cuando , cada vez que lo recuerde. 

Que mantendré mi vida ocupada como siempre , que cuando tenga huecos de tiempo los ocuparé con muchas otras cosas para no pensar en él aunque mi mente me obligará a tener su imagen frente a mí . 

Que es posible que no escuche a varios grupos de metal , o rock en español para no recordarlo . Lo cual sería una labor titánica porque no sabría ni cómo ordenar mi play list. 

Que cada vez que tenga un caso interesante en el trabajo, una imagen por interpretar, un término médico que no comprendo no podré enviárle un mensaje 

Que estaré sola otra vez con mis pensamientos entre gente que corre al mismo ritmo que yo , con los suyos. Pero que , aun estando sola con mis pensamientos , en algún momento él me llamaba, me escribía o me enviaba una foto suya o algún meme o cualquier cosa, solo para decirme que también odiaba al mundo y  que por favor  lo odiáramos juntos. Que muchos de mis libros , me recordaran a él .; y que alguna vez le regale un libro sobre la Teoría del Absurdo, yaque odiaba que siempre se hacía lío con todo y quería encontrar un porqué y se la pasaba estresado y pensando y re-pensando. Porque él siempre se juzgaba y cuestionaba. Y que como no quería darle problemas con un libro dedicado a él, le envíe una que era mío . Que tenía mi firma . Y que talvez hoy o mañana termine en la basura. 

Pero, si pudiera hablar con el de nuevo le diría que lo admiro . Que quisiera saber tantas cosas como él sabe. Que muchas veces, me sentí pequeña frente a él. Aun cuando él decía que se sentía insignificante. Que odiaba cuando él se ponía así, porque en realidad , era magnífico. Y no eran mis ojos nada más, tenias que hablar con él y me entenderías. En verdad te sorprenderías !. Y que entonces, al explorar su mente continuamente y sorprenderme cada día con sus pensamientos fue cuando comprendí que mi corazón era suyo. Pero no podía decírselo así, con todas sus letras”

- Ah si ? Nunca se lo dijiste ?  Pero…Porque ???

- Porque él no es para mí. Ni yo para él. Y él conoce las razones. Aunque ahora ya no importan

Y mira, a pesar de todo esto  mi vida debe continuar mañana. Y luego pasado mañana. Y todos los días. 

Finalizaría diciéndole que necesito de su amor, de sus besos, de sus abrazos y que también me diga que me quiere; pero sin embargo, lo quiero feliz . 

Pero aún así no puedo rogarle, jamás lo haré . El nunca lo sabrá.  Sin importar cuanto lo estoy amando hoy. Y para siempre” 

——

Esta fue una conversación entre dos colegas. No me pregunten cómo la escuché. Obvio, no soy un computador así que he modificado algunas cosas.

Bro, dime si esto no es amor, en todos los sentidos. Dime si esto no te ha llegado. 

Si no fue así, no sé de qué carajos estás hecho. 

Y espero, que ese hombre quien quiera que sea , en el lugar donde esté hoy, llegue a amar tanto a quien él desee….como ya alguien le está amando. 

Es todo. 






domingo, 25 de enero de 2026

Los peligros de socializar

De niña aprendi a conformarme y agradecer lo que se me daba, siempre. Con los años entendi, que todo aquello que debia agradecer eran cosas que muchos niños daban por hecho. 


Que existieron "obligaciones" que yo no debía tener. Pero, quien era un niño en los 80's-90's para cuestionar la autoridad ? . Felizmente, hay muy pocas cosas que me llegan a la mente de esa parte de la infancia en que se supone ya podía tener recuerdos felices. 


No tengo siquiera recuerdos en fisico.

En cuanto tuve independencia, me hice la tarea de construir para mi ese mundo feliz que siempre quise. 


Un Mundo Feliz. Así precisamente se llama la novela de Aldous Huxley; un mundo predecible, sin dolor, sufrimiento ni penas, sin estrés laboral ni sorpresas. Sin obligaciones familiares. Sin familia. Con humanos diseñados en laboratorio que llegaban al mundo con un propósito preestablecido. Sin necesidad de amigos, o una red que te apoye, o que te inspire cariño, amor, deseo. 
Un mundo que es ficción en una novela adelantada a su época. Pero que nos presentaba los evidentes peligros de sentir, amar, de socializar. 

De pensar en alguien y sonreir al recordar aquella conversacion frente a un cafe, aquel secreto que te confeso, ese libro o esa canción ambos aman y que les genera la dulce alegría de la complicidad. Esos chats durante los descansos en el trabajo, cuando piensas en algo gracioso, o a media noche, con ese amor que hace que tu corazón se acelere  o  con ese amigo/a que valoras solo por existir y acompañarte, más que por lo que tenga. 


Y todo eso es un evidente peligro ya que, esa persona que llega a formar parte de tu vida un dia puede dejarte para siempre. Por voluntad propia o porque simplemente, su cuota de vida en este mundo se termina. Y sea por una u otra razon, tu te quedas sin un cierre. Tu cuerpo y tu mente entran en un duelo y no sabes cómo  otra vez lo que alguna vez construiste, aunque sea emocionalmente, con esa persona que nunca volverá. Hasta que finalmente, encuentras de nuevo el camino. Aprendes y bloques  tu corazón, o se repite el ciclo con alguien más porque jamás dejamos de sentir, de esperar, de confiar ya que somos humanos.

Es agotador. Duele. Aunque sea parte de la vida. 

Necesitamos por eso, dejar de hacer amigos.
Olvidar que existe un núcleo familiar. Dejar de sentir amor o empatia por otras personas. Dejar de llorar, sufrir al ser abandonados injusta o súbitamente. 
Dejar de sentir dolor ante el abandono y la negligencia. Proteger nuestro corazon de todo aquello o todo aquel que lo rompa irremediablemente, porque un dia decidio alejarse para siempre sin prepararte para ello, sin explicaciones. 

Ojalá fuera tan sencillo como esto. Pero es imposible en un mundo como este. 

Ojalá pudiéramos diseñar un mundo perfecto, feliz, donde no exista un propósito mas que buscar. Ni alguien a quien extrañar. 

Una distopia que es mas fácil de sobrellevar que la cruda realidad. 

PD: les recomiendo lean este libro; y se sorprenderán  (con lo mucho que desearían un mundo así, sin malos recuerdos ni dolor) 

Soy un fraude…lo siento

Hola a todos , después de tanto tiempo ..

Si más no recuerdo, la última entrada data de cuando ya había nacido mi hija. O sea, unos 8 años. 

Lamento decirles, que en constancia suelo ser un fraude. 

Pero tengo noticias. 

Demasiadas. 

Aunque esté medio es, para muchos parte de la prehistoria, y debería ser un podcast (ya lo estoy gestionando) una historia de instagram (las detesto, pago para que manejen mi Instagram comercial, el personal no lo borro por inercia) o algún post simple; o tal vez un vídeo de un minuto en TikTok (basicamente me vencieron y tengo dos cuentas en TikTok ) para variar, Twitter cambió de piel varias veces luego de nombre, ahora es X ( que horror….) y el mundo es otro ; per lo cierto es que estas páginas formaron parte de mi vida y no quiero que mueran. Y reflejaron una época muy dura de ella. Incluso iniciamos cuando aún estaba en Buenos Aires estudiando y trabajando. 

Quisiera tener mas tiempo para hablar de todas las aventuras y desventuras por las que ha pasado un alma pasional como la mía en los últimos 8 años  pero hay momentos que quisiera evocar  (como los que viví con mi padre en sus últimos años, los momentos hermosos en la crianza de mi hija, el conocer a más colegas en el trabajo, nuevos amigos, otros lugares en que trabajé, otros proyectos, etc) …y hay otros que quisiera olvidar para siempre, como la pandemia de COVID. 

He releído cada entrada y a veces pienso que ya no soy esa persona que escribió alguna de ellas. Una tuve que borrarla. No sabría explicarles las razones. 

La maternidad le ha dado otro sentido a mi vida y a mi femineidad. Me ha hecho madurar, tener un propósito más profundo que solo ser feliz conmigo misma. Que de paso, ese debería ser el propósito de todos, no depender de nadie para ser felices. Pero es que, ser padre, te hace pensar más allá en los hechos de la vida, te impide detenerte . Es mi experiencia. No intento influenciar a nadie. 

Termino de escribir esto, a las 4:00 AM, sin poder dormir y leyendo “Limpia” ( de Alia Trabucco)  en la kindle  y a pesar que estoy intentando dejar las pantallas blancas en la noche. Porque cuando escribes, a veces es así, la inspiración llega de las vivencias que estás rumiando distante el día, o simplemente es ese mosquito que entró por la ventana y zumba en tu oído, el ruido del aire acondicionado, la idea que quisiste decir y no encontrabas palabras, e incluso la respuesta adecuada a esa frase que te tomó por sorpresa una semana atrás….y el último mes, fue difícil. 

Tal vez, eso me hizo volver acá. No lo sé. 

La nostalgia es traicionera. No la escuchen siempre. 

Las personas que pasan por nuestras vidas, dejan cicatrices. Nada puede borrarlas. Dejan huellas que se transforman en un camino nuevo . Dejan mella, de alguna forma aunque pretendas ignorarles, por dignidad, si fueron malas experiencias. Pero cuando su presencia ha logrado algo positivo en tu vida, por su puesto que también la cambian,  y para bien y se vuelven parte de tu historia 

Aquella historia que contarás una y otra vez, a quien desee escucharla. O leerla. 

Así que, nos  leeremos pronto . 




jueves, 30 de noviembre de 2017

A los trece...

A riesgo de que me hagan bulling por usar ese número, me puse a pensar que distinto era todo a esa edad. Y que distintos fueron mis trece. 
O tal vez es lo que pensamos todos.


A los trece me enamoré y quisiera decir que fue la primera vez...hace poco pase por la que era su casa. Es sosprendente como ha cambiado tanto el barrio, ninguna casa es igual pero la suya sigue intacta. Pero el quién sabe dónde está.

A los trece me separe de mi mejor amiga, se fue a Europa. Su vida fue tan intensa después de eso que luego de tantos años no lamento que se haya ido porque fue muy feliz. Y también a los trece recibí una carta por primera vez de su parte y escribí una, para ella. 

A lo trece aprendí a cocinar o mejor dicho lo perfeccione porque aprendí lo básico a los doce. A los trece ya podía hacer un almuerzo completo para los 6 integrantes de mi familia.

A los trece odie mi cuerpo por primera vez. Pero en ese entonces aprendíamos (de verdad) a aceptar lo que éramos y lo que teníamos. 

A los trece fui a mi primera fiesta con hombres y mujeres. Fue en mi casa y mal planeada. Todo salió mal, los muchachos se fueron y quedamos solo las niñas, bailando entre nosotras. Y me di cuenta que aún éramos más niñas de lo que creíamos.

...y es tan distinto el mundo que describo que no parece el de alguien normal a los trece. Pero así fue. Y me pregunto, que ha pasado con el mundo ? Que ha pasado con la gente hoy en día ? La libertad que hoy tiene alguien a los trece vale la pena ? O acaso fue que siempre fue como es ahora y solo mi mundo era distinto a los trece ?


Como sea, así fue mejor. A los trece no tuve mi primer beso, de verdad (un niño me beso en primaria, creo, pero fue un tope y de respuesta le di un golpe) ni mi primera experiencia sexual, ni mi primera borrachera, nada de eso. 
Solo viví lentamente, porque es lo que correspondía. 
Porque a los trece recién empiezas pero no te puedes ascelerar, o a los 20s y a los 30s ya no tendrás nada más que descubrir. 


Porque se debe vivir un día a la vez.....

- Dedicado a mi hija Andrea, quien espero tarde mucho en crecer pero poco en madurar. Porque el mundo que ella vivirá no es el mismo que yo viví. 

martes, 2 de mayo de 2017

"Necesito un favor"


Estaba por cumplir 23 años y por entrar a 6to año de medicina. Las vacaciones se terminaron y mi amiga Marcia que era de otra ciudad ya había regresado a Guayaquil a instalarse en su departamento de nuevo para empezar las clases. Una noche, recibimos una llamada internacional ella a su celular y yo a mi casa "regreso en dos días, necesito que me hagan un favor". 


Se trataba de Monica , que era de otro país y estudiaba con nosotras. Para ese entonces a muchos extranjeros se les hacía más barato y fácil estudiar en Ecuador. Por el tono de su voz no nos pareció algo muy grave pero tampoco dio detalles "cuando llegue les cuento". 

El día que nos juntamos fue en las afueras de la U. "Es más fácil por allá", nos dijo. Talvez porque ella no conocía bien la dirección. En tal caso, nosotras tampoco pero era obvio que Monica no quería ir sola. Se mantuvo en silencio, no nos contó nada en el camino pero como nos teníamos tanta confianza imaginamos que iríamos a comprar algo para su departamento o cualquier otra cosa. Ella, en su condición de extranjera no tenía familia en Guayaquil ni más conocidos así que siempre le ayudábamos con algunas cosas domésticas. 

Llegamos a un edificio del centro, con un Chifa en la planta baja y otros locales comerciales. "Tengo una cita medica" nos dijo. Entramos al consultorio que estaba en el cuarto piso, era algo antiguo y con pisos de madera carcomida que chirriaba  con las pisadas , no tenía recepcionista y un medico de edad nos atendió y nos dijo que pasáramos a esperar. Marcia y yo nos miramos como presintiendo algo malo, yo le alce los hombros y seguimos a Monica hasta la pequeña sala de espera donde ambas nos quedamos mientras ella entraba al despacho del medico. Miramos a nuestro alrededor y había carteles de higiene prenatal y de lactancia materna. Se trataba de un ginecólogo. Seguíamos sin entender porque tanto hermetismo y misterio. Me sorprendió hoy lo poco suspicaces que éramos Marcia y yo en ese entonces, las cosas eran distintas, el mundo era diferente al menos para la mayoría de las mujeres. En eso, Monica sale y se sienta junto a nosotras...quisiera poder recordar las palabras exactas con que nos confesó que estaba embarazada y que ya no deseaba estarlo. Y que por eso estábamos ahí con ella. 

"Esperemos que llegue la Dra. ( no recuerdo el nombre) y empezamos" le dijo el medico sacando la cabeza por la puerta. "No has comido nada, verdad??" Ella asintió. Yo aún no asimilaba la noticia cuando me horroricé al pensar "será aquí, ahora ??". Marcia estaba pálida y muda. Me tomo de la mano y me rogó con la mirada que saliéramos corriendo de ahí pero nos quedamos sentadas y no dijimos nada hasta que apareció una señora de unos setenta años que era la doctora que esperaban. El médico le hizo una broma de mal gusto y pasada de tono y ambos hicieron pasar a Monica a una sala contigua que no era más grande que la oficina. 

Yo seguía pensando "aquí ?? Ahora ??" Todo me parecía sin sentido e irreal. Marcia me abrazo. Estábamos asustadas. No queríamos seguir allí pero a la vez no podíamos abandonar a Monica , se lo habíamos prometido aunque cuando lo hicimos no sabíamos lo que le prometíamos. 

Una media hora después, la doctora salió con un balde de agua sanguinolenta y lo arrojó en el inodoro del baño del pasillo. Yo sentí nauseas y Marcia agacho la cabeza, incapaz de ver. Hasta ese entonces, solo algo me había producido tanto dolor ajeno y fue aquella vez que estaba en tercer año de medicina y al entrar a cierta sala del Luis Vernaza vi a un paciente con una colostomia abierta manchado en sus propias excretas y sin una bolsa recolectora porque no tenía dinero para comprarlas. 

"Hospital Henry Ford" de Frida Kalho, 1932

"Pueden entrar a verla" nos dijo el medico de repente, haciéndome salir de mi ensimismamiento. Ella estaba sobre un simple chailon ginecológico, sin bata y con su blusa, y Marcia le ayudó a ponerse la ropa interior y el pantalón, estaba un poco mareada. Le ayudamos a levantarse y parecía repuesta con rapidez. Luego regresamos a la oficina y la doctora le dio una receta. Salimos de ahí, compramos comida china y le acompañamos a su casa. Durante el camino solo hubo silencio en el taxi. Comimos en su casa, Marcia le pregunto varias veces si tenía dolores y se sentía bien y era increíble lo bien que se veía, como si nada hubiera pasado. La siguiente hora conversamos sobre las pésimas relaciones amorosas que en ese entonces Marcia y yo teníamos y la dejamos descansar. Marcia se fue a su casa en bus y nunca más hablamos del tema. No tuvimos que decir nada para ponernos de acuerdo. 

Ya en el bus, llore de rabia y odie a Monica porque me sentí usada. La odie y a la vez quería abrazarla y también bofetearla hasta cansarme. Siempre pensé que había una mejor forma de "arreglar" algo como esto, que había otras soluciones. Con los años seguimos siendo amigas pero luego nos separamos porque ella hizo cosas contra sí misma y nuestra amistad que no quiero contar porque revelarían su verdadera identidad. Y prefiero que ella se mantenga en mi recuerdo, aunque muy lejos. Cada día en que me viene a la mente lo que pasó esa tarde en aquel mugroso consultorio que ojalá la sanidad haya cerrado, espero que Monica esté bien en su país, que haya sanado sus heridas y que sea feliz, aunque no quiera volver a verla. 


Ella nunca me lo dijo pero se que Marcia se sintió más afectada por esto. Y hace un par de años se graduó como ginecóloga. 


No juzgaré a quienes deciden no tener hijos, a quienes si, a quienes eligen ciertas soluciones porque se trata de su cuerpo, o a quienes asumen lo que venga. Solo quería que supieran que a veces, quienes estamos del otro lado presenciando algo como esto también nos sentimos afectados de algún modo. Y a veces es algo que nos marca para siempre. 



- Para ti Marcia. Perdona por no haberme levantado de la silla para irme contigo de aquel consultorio. Y a ti Monica, mis mejores deseos, donde sea que estés hoy. 


PD: la historia es real pero los nombres y algunas situaciones han sido cambiadas y otras omitidas, por obvias razones. 

miércoles, 26 de octubre de 2016

Desaparecido

Una de esas pequeñas reflexiones que aveces me hago. 

Hace tiempo que recibo por correo las historias de un escritor guatemalteco. Un día bajé unos iBooks gratis de su autoría a mi celular, me inscribí a su página y ahora mensualmente recibo sus historias. Lo que más me gusta de su forma de escribir es la sencillez y vividez de lo que narra. Algunas veces mezcla realidad con realismo mágico, como García Márquez y en otras son solo relatos cotidianos. 
Uno de los que más me gustó lo recibí hoy en la mañana  y se trata de alguien que de repente desaparece por un año y que todos dan por muerto pero que luego y sin anuncio alguno vuelve. Sus seres queridos y colegas habían imaginado  un secuestro, venganza, infidelidad y mil cosas terribles....pero el solo había decidido irse un tiempo porque estaba harto de todo. 
Cuando aveces no puedes más...

 
Me puse a pensar después que en un mundo como en el que vivimos actualmente, simplemente el estar cansado, hastiado, "quemado", y harto de la rutina y la presión diaria no es justificación para tomarse un tiempo y dejar de trabajar. Nos ofrecen trabajos de 8 horas diarios mínimo, vacaciones de 30 días al año divididas en dos periodos dependiendo de los intereses del lugar en que trabajamos y es todo. El bournout no está considerado como una de las razones para permiso por enfermedad. El estar desmotivado con nuestro trabajo tampoco se considera una razón para alejarse un tiempo a replantearse la vida y finalmente el tener calamidades domésticas no es una buena razón para faltar al trabajo por un tiempo prolongado hasta que las cosas se arreglen y de hecho hay que pedir permiso de forma administrativa. 
Sería posible tan solo darnos un tiempo??

 
En fin, que pasa si nos sentimos confundidos, desmoronados, deprimidos,  cansados de lo que hacemos e infelices con los resultados de nuestro vivir diario??

Nada. Solo intentar seguir luchando, nunca rendirnos. Si somos religiosos, pedirle fuerzas a Dios para continuar. Tomar valor pensando en que el esfuerzo no es solo por nosotros, sino por nuestros seres queridos, hijos, padres, hermanos, pareja. Pensar que el deber cumplido es la mejor paga. 
Y buscar un pasatiempo también ayuda ! Leer, escribir, hacer ejercicio, meditar, empezar un jardín, un proyecto...las posibilidades son ilimitadas. Viajar no siempre es posible pero si una escapada aunque sea a la playa de vez en cuando.


Muchas de las historias de este escritor están basadas de hechos reales del vivir guatemalteco pero estoy segura de que aquella a la que hago alusión no es real. Tal vez el percibió de las experiencias diarias con otras personas ese deseo de tener el coraje de mandar un día todo al cuerno y pensar solo en nuestro bienestar emocional y espiritual. 


Ojalá fuera tan fácil. Ojalá la vida nos lo permitiera aunque sea de vez en cuando. 

- Dedicado a todos aquellos que un día nos preguntamos si tanto esfuerzo valía la pena. E inspirado en el relato "El Oficinista Desaparecido" del escritor guatemalteco José Joaquín López. Les comparto el enlace  http://www.anecdotario.net/ para que puedan bajar los iBooks o recibir sus historias por correo electronico, no se arrepentirán. Sigan en Twitter a @anecdotarionet